miércoles, 25 de septiembre de 2013

De malos y maldades...

Hay un rumor muy extendido, por el cual  se dice que a las mujeres nos gustan los hombres malotes... Esos que nos tratan con suficiencia, con indiferencia , e incluso con un poco de desprecio..., pero estoy convencida de que es algo que no entiende de sexos...y que no hay nada que haga mas codiciada a la presa, que la imposibilidad , a priori, de tenerla...
He visto a tipos muy duros, llorar como corderitos por no ser el objeto del afecto de tremendas lagartas ...y muchachas muy dignas, dejarse hacer de todo menos trenzas por impresentables chulos de piscina que no sabían conjugar ningún otro verbo que no fuera el de "flipar"..
Tengo que decir que siempre he deseado ser una de esas "lagartas ", una Ava Gadner a la española , y no solo por su belleza (que también) sino por el tremendo poder ,que como despótica reina , siempre ejerció sobre todas sus parejas... pero a ese tipo de mujeres, se les adorna con un tremendo físico y un escaso corazón....y a mi, dios me dotó de todo lo contrario...en fin....

El deseo es un sentimiento muy poderoso e ignorante..., no entiende de edad, raza , estatura  y condición...
y sobre todo... es mucho más ciego que el amor...

viernes, 20 de septiembre de 2013

La verdad y nada más que la verdad....

"Por eso, cuando me lo preguntó por teléfono hice ese gesto con la boca, apenas perceptible, como de intentar tragar algo difícil de tragar. Ella me conoce tan bien que adiviné que lo percibiría del otro lado de la línea, como si en lugar de un teléfono se tratara de una pantalla, así que sin convicción y contra mis principios, preferí decirle la verdad. (Fragmento de un escrito de Marcelo Suarez de Luna)."

A veces leemos cosas que nos hacen pensar que nos observan...querido Marcelo, justo leí esto y pensé que cuanto menos, tenías pinchado mi teléfono...,  reprodujiste con exactitud de ingeniero , la breve conversación que mantuve ayer..., que podría haber mantenido cualquier día, cualquier año o cualquier mes...pero que justamente sucedió ayer...
Encontrarte con el nivel de confianza suficiente para decirle la verdad a alguien que quieres, es cuanto menos peligroso...te adentras en el círculo vicioso de que te quiero y como te quiero te digo la verdad, y como te digo la verdad, te quiero, pero lo cierto es que para el sujeto ( u objeto ) de tales verdades..., hubiera sido mejor que le quisieras menos, que intentases disimular, o por lo menos disfrazar los sentimientos, que te inventases una mentira piadosa, o una mentira sin piedad... lo mismo da.. porque de ese modo, todos , tú..y yo...nos aferraríamos a un hecho ficticio que , aunque de forma frágil, sustentaría una ficticia realidad...y al menos nadie saldría herido...
Al decirme la verdad...,  todos hemos salido dañados...tú, has sufrido por sentir que tenías que contármelo y yo...porque, a pesar de intuirlo, hubiera preferido el dulce aguijón de la sospecha ...a la herida abierta de la certeza...