
En mis relaciones sentimentales, el sexo siempre ha sido importante, unas veces por insatisfacción en cuanto a la calidad de este y casi nunca por exceso de gozo con el mismo, pero realmente me he dado cuenta de que la satisfacción o no con el tema estaba (está) directamente relacionado con el grado de amor-versus-atracción que sentía por mi pareja.
Así que en definitiva, presuntamente, la mayoría de las mujeres anhelamos amor, y la manera de conseguirlo es a través del alquiler de nuestro cuerpo, y los varones, también presuntamente , anhelan sexo y están dispuestos a pagar el precio , para ello requerido...
Luego no me cabe la menor duda, de que el auténtico milagro se producirá cuando coincidan un hombre y una mujer que quieran lo mismo, y que desafiando a las más ancestrales reglas antropológicas y genéticas, resulte que él quiera amor (y sexo), y ella quiera sexo(y amor), y que ambos se quieran el uno al otro...¿que dificil no?
Será que soy una romántica pero yo...aún creo.
A lo mejor el problema está en que no sabemos lo que queremos o, peor aún, no sabemos qué quiere el otro. De saberlo, todo sería más fácil. En realidad, tampoco sé bien esto que te digo...
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